Sala III de VI

La sala de música

En el México de los siglos XVIII y XIX las familias acaudaladas aprendían a tocar y celebraban conciertos en casa: una vivienda no se consideraba completa sin piano u órgano. Fonógrafos, gramófonos y la radio, desde 1921, cambiarían después el acceso a la música.

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En el México dieciochesco y decimonónico era muy común que en las familias acaudaladas uno o más integrantes supieran tocar algún instrumento musical, desde fortepianos ingleses hasta violines, arpas y similares los miembros de las familias aprendían diferentes instrumentos que les permitían reunirse en determinados momentos del día o efemérides del año a disfrutar de conciertos domésticos o bailes de salón. Los esposos, jefes del hogar, invitaban a familiares y amistades con la intención de escuchar y disfrutar la música de compositores europeos, siendo los predilectos de aquellas épocas los de origen alemán.

El disfrutar de la música a través de la interpretación de uno o más instrumentistas en lo que comúnmente se nombró Conciertos en casa, requería que en los hogares de la alta sociedad hubiese los instrumentos correspondientes, además de habitaciones destinadas a este uso, lo que llevó a considerar que una casa de la época no estaba completa sino existía en su interior un órgano de tubos o un piano, fuera este vertical o de cola. Desde mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX pianos y órganos procedentes de Europa o América del Norte ornamentaron las salas de música, en donde no se escatimaba los medios necesarios para la adquisición de instrumentos y partituras.

Con la popularización de aparatos de reproducción musical a través de cilindros por los fonógrafos o de discos por gramófonos, la cultura musical cambió considerablemente, grandes músicos y artistas eran grabados en los dispositivos que estos aparatos requerían, lo que facilitó en ciertas medidas el acceso a la música a personas de menor alcance económico o que carecían del conocimiento musical para interpretar. Lo mismo abonó la invención de la radio, la cual, desde 1921 inició transmisiones en México de índole comercial y de entretenimiento para la población.

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